Con la suegra y las vacas en los Highlands

Gracias a Mel Gibson, probablemente uno de los personajes más famosos de la historia de Escocia es William Wallace. Además tienen a Nessie, el famoso monstruo, y a Willie el conserje de la escuela de los Simpsons. Pero en este post no hablaré de la historia de Escocia, de su liberación, de sus mitos y leyendas, ni mucho menos de Willie el conserje.

Mejor les platico solamente de este viaje, que hicimos a mediados de 2018 de una forma un poco distinta a la que estamos acostumbrados. Como han visto en nuestros posts, por lo general viajamos solos, ya sabemos lo que nos gusta y estamos muy sincronizados en temas pequeños pero que marcan una gran diferencia. Por ejemplo, las incesantes paradas el baño de Cinthya, el comer snacks durante el día y hacer solo dos comidas grandes durante el día. La gran diferencia de este viaje es que nos acompañaron la mamá y tía de Cinthya. ¡Y la pasamos de lujo con ellas!

Además, ¡hay que resaltar que nos aguantaron muy bien el ritmo! Con todo y con nuestra típica desmañanada para tomar el vuelo más económico y tempranero que pudimos encontrar, con las largas caminatas y con los espacios prolongados sin comer. Tampoco hay que exagerar y darles una medalla a la resistencia, porque sólo estuvimos un fin de semana largo en Escocia, pero aun así no hubo ni una queja mientras visitabamos mil cosas.

Lo más "normal" es volar a Edimburgo, pero con vuelos a la mitad de precio nos convino volar al oeste de Escocia (Glasgow), y de ahí empezar nuestro recorrido. Sin una base fija, pero con coche alquilado y Airbnb apartado en la mitad de los Highlands, tomamos la carretera por el carril izquierdo y nos lanzamos a explorar. Creo que les puedo dividir el viaje en tres partes principales:

1. La manejada por los Highlands y Glencoe
2. La visita a la destilería de whiskey y Glasgow
3. La búsqueda incansable de vacas escocesas

Y es que no nos podíamos ir de Escocia sin ver tremendo animal. Estas vacas (en gaélico escocés Bo Gharidhealach y en en escocés simple Heilan coo - no me pregunten cómo se pronuncia en ninguna de las dos), son toda una maravilla del reino animal. No tienen propiedades curativas ni nada de especial, pero son vacas super peludas que pueden ser güeras, morochas, pelirrojas, doradas, plateadas, blancas o grises, todas con cuernos gigantes que les gusta hacer lo mismo que a cualquier otra vaca, y ser devoradas como a cualquier otra vaca. La única diferencia con cualquier otra vaca es que viven en los Highlands.
Buscamos y buscamos vacas y, como el borras, las encontramos en una granja mientras daba "vuelta en u" en un pequeño camino alejado de la carretera principal. Cinthya me había llevado por el camino incorrecto de regreso a Glasgow, y para nuestra buena fortuna las avistamos a lo lejos pastando en su granja. Decidimos parar a hacer pipí en la mitad de la nada (al menos yo aproveché), y le tomamos unas fotos a las vacas grandes y peludas que a la fecha no me dejan de sorprender. Por cierto, lean el post de Amor y Odio en DC para mi explicación de las diferencias entre las vacas de primer mundo y de las de países en desarrollo.

Pero bueno, ya les cantinfleé mucho sobre las vacas, pero no conté nada de la visita de la suegra ni de Escocia. En realidad, el paseo a Escocia fue una pequeña parte del viaje de dos semanas que se aventaron la señora Maria Elena y la tía Norma donde, además de los Highlands - que fueron el highlight del viaje - la pasamos super bien usando como base turística nuestro pequeño flat de Londres.

Luego les cuento los detalles de nuestra visita a este increíble lugar en el norte del Reino Unido, mientras voy a buscar unas vacas locales para convertirlas en hamburguesas sustentables.


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